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Rock Pehuajense: de Apocalipsis hasta Cascomoto

Apocalipsis 1992

Apocalipsis 1992


Corrían los años `90, y empezaba a gestarse una movida artístico musical en la escena Pehuajense del rock que dejaría rastros hasta la actualidad. Grupos formados con músicos de entre 20 a 30 años y la nueva generación que transitaban la secundaria de entre 13 a 17 años comenzaban su camino en la música. Bandas como Los Pacientes, Cascomoto, Espadohol, Y Otros, Épsilon, Dr. Lecter, The Spiders, Fiebre, El Rito, Oktubre, Mundo de Muertos, Falipsia, La Cofradía, Mil Gracias, Harmony, Bolillas de Paraíso, y tantos otras que fueron parte.

Para entender este movimiento, que surgió en el año 1991 hasta el 2000 aproximadamente, tuvieron que plantar la semilla, en los `70 `80 bandas como “Tiempo” y “Abraxas”. Más tarde la banda que fue el nexo entre las dos épocas fue Apocalipsis, que luego se llamará El Corte. Esta banda tuvo la característica de tener entre sus filas a músicos de la época anterior y los nuevos músicos.

El comienzo del movimiento musical de los `90 fue dictado por al menos dos acontecimientos:  La primera es que Apocalipsis fue una banda que tocó mucho en Pehuajó y la zona y la segunda fue la apertura de la sala de ensayos de Raúl Sánchez en la calle Gardes. Allí, se cocinaron varios proyectos de bandas que nunca vieron la luz, pero muchos otros que fueron parte de la historia en los escenarios.

 

Raúl Sánchez tiene 52 años es docente y sonidista. Fue tecladista de Apocalipsis entre otros proyectos.

-La primera referencia de rock Pehuajense que tuve fue Abraxas, en el año ochenta y pico, cuando yo era bastante chico fui a ver un recital al Teatro Español.

Siempre digo que el deporte, el arte y la docencia son mis pasiones, y dentro del arte más la música, aunque algunas veces escribo algo. Recuerdo cuando tenía 13 años, Miguel San Vicente me invitó a un ensayo, donde junto a otros pibes de 14/15 años iban a formar una banda. Los otros pibes eran: “Coco” Heredia, Cesar Alfonso y el “Flaco” Garrone. Y Justamente ensayaban en el lugar donde tocaba Abraxas y quien les ensañaba o les daba clases era “Josito” Repoll (guitarrista de Abraxas).

Ya con 20 años, me volví de Buenos aires, luego de intentar una carrera universitaria y comencé a querer a armar la primera banda de mi vida. No tenía ni idea de cómo armar un acorde, aunque tuve alguna clase de piano a los 6 años. Pero la “caradurez” y el entusiasmo me empujaron a subirme a un escenario. Nuevamente, Miguel San Vicente y Daniel País, me tuvieron la vela durante meses y con un tecladito, que debía tener no más de 50-60 centímetros, arranqué a tocar con ellos, en una banda que se llamó Alquimia. Hacíamos todos temas propios de Daniel País y letras mías. Fue toda una experiencia para esa época.

Ensayamos algún tiempo en dúo, donde Mauro Vidal tocaba la guitarra y cantaba y yo tocaba el teclado y programaba el resto en una caja de ritmos. Era una puesta innovadora en ese momento. En el año 91/92 participamos en un primer recital en el Colegio Nacional donde quienes organizaban y tocaban por primera vez era Cascomoto: “Ferni” Larrosa, “Marquitos” Villemur, “Cucu” Crespo, Augusto Sotelano y “Tito” Eguia, creo que también.

 

Apocalipsis, la semilla

Fue la banda que más tiempo integré. Tocábamos la mayoría covers y un par de temas propios. Eso duró por lo menos un par de años y tocamos mucho por todos lados. Después, para mejorar la puesta de Apocalipsis, empecé a compra sonido y a involucrarme más en ese ámbito. En un momento determinado me separé de la banda y armé la primera sala de ensayo.

Apocalipsis fue la banda que sembró la semilla que luego se reprodujo. Eso hizo que la sala tuviera 7 u 8 bandas por día ensayando. Ensayos continuos de todos pibes que querían empezar a tocar y eso me dio la posibilidad de seguir desarrollándome en ese ambiente. Por la sala pasaron muchísimas bandas y tengo la grata sensación de haber sido participe de ese surgimiento y crecimiento musical en la ciudad.


 

Haciendo un alto en el camino, y en el afán de contar la historia del rock Pehuajense y basarlo en una línea de tiempo que vamos armando con los protagonistas, no queremos olvidar una banda que fue contemporánea con Abraxas y se creó en el año 1981 y siguió hasta el ´83. Se llamó Éxodo: la formaban Gustavo “Mono” Hernández en voz, piano y guitarra, Daniel Manara en batería, Ricardo Alanís guitarra y Hugo Plaza en bajo. El repertorio contenía temas de “otros”, más que nada rock nacional y algo de internacional. Tocaron en varios asaltos, en el Club KDT (hoy local de Colombraro) y en festivales, incluso en la zona. El grupo se desarma en 1983 cuando Gustavo Hernández se va a estudiar a Buenos Aires.

Integrantes de Éxodo (foto actual)

 


 

El rock, el barrio y el grupo de amigos de la vida o de la secundaria se vuelve a repetir en innumerables situaciones. En la próxima historia vuelve a florecer.

 Néstor “Coco” Heredia tiene 54 años, es transportista y remisero. Fue guitarrista de Apocalipsis/El Corte entre otros proyectos. Hoy en día forma parte del grupo Sin Vencimiento.

-Comencé casi por accidente. En mi familia no hay ningún músico y se me ocurrió pedir una guitarra de regalo, no sé por qué. Cuando llegué a Pehuajó, mis viejos me dijeron: “…ahora que tenes la guitarra, tener que ir a aprender…” y así fue. Me costó mucho en un comienzo, pero le tome la mano.

Yo iba a la Escuela Técnica y allí algunos compañeros y amigos se enteraron que tocaba la guitarra y me invitaron para hacer un grupo de rock, (yo con 14 años y no tenía idea que era el rock). Comenzamos a ensayar los sábados a la mañana, nos abría el ensayo de Abraxas “Josito” Repoll. Él nos orientaba de cómo hacer un poco de rock and roll. Mis compañeros de la secundaria eran Miguel San Vicente, Cesar Alfonso y Fabio Garrone. Ese fue el comienzo de mi vida musical, el despegue.

Josito

-Yo pensé que sabía tocar la guitarra y no quería aprender nada. Mucho tiempo después, con los años, me di cuenta que Josito quizás fue el guitarrista más “grosso” que tuvo Pehuajó, y yo no lo supe apreciar. Lo que escuché después de grande me hizo dar cuenta de que fue un monstruo.

El Corte

-Cuando se desarma Apocalipsis, quedamos Julio Sánchez, Mario Lezcano y yo. Eso duro poco, cinco o seis meses, y yo después me fui… no recuerdo porque… ahh si, ahora recuerdo…. ¡Me casé! (Jajajaja)

Los Pacientes

-Después del Corte aparecen Los Pacientes, la banda de Juan (Luna), Román Plaza y José Luis Conde, ellos estuvieron rodando por varios años y sonaban muy bien. Ahí armamos Dr. Lecter que esa historia duro dos vueltas.

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Contar toda la historia del rock Pehuajense no es fácil, pero resulta muy entretenida y apasionante. Tiempo, Abraxas y Éxodo dieron el puntapié, continuaron Apocalipsis, Los Pacientes, Cascomoto y de ahí más de 12 bandas en los `90 convivieron y fueron parte de una movida cultural muy interesante. La semana próxima llega “Rock Pehuajense Parte III” donde seguiremos hablando con protagonistas de los `90 y su proyección en bandas que continúan hasta la actualidad. 

 

 

 

Néstor Javier Correa (@nestorjaviercorrea) es músico, docente, profesor de música, pianista, cantante profesional y productor. Actualmente Consejero Escolar. Integra la banda Buenas Noches Viena.

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